domingo, 21 de enero de 2018

Perdóname

Perdóname, te lo pido, en lo mucho que yo te fallo;
que el tonto no se equivoca, por querer equivocarse,
tal como estrella fugaz, que el cielo pasa surcando,
no quiere ser piedra ordinaria y al suelo precipitarse.

Discúlpame las palabras que no encuentran el camino,
que va desde mi cabezota, a una boca que no sabe hablarte,
y a veces se congestiona, y se hace estrecho el recorrido,
con tanta canción y poema y tanto beso que quiero darte.

Excusa que sea tan poco, lo que tengo para ofrecerte,
que paso de noche y día, trabajando en la construcción
de ese palacio fastuoso, en que reines para siempre
como reina, dueña y señora de mi vida y mi corazón.

Te quiero más cada día, pero sé menos que entonces,
cuando recién aprendí a querer y me enseñaste lo que se siente.
Y habrás de seguirme educando, porque el amor, a lo hombres,

nos vuelve más enamorados, pero no más inteligentes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Nació realmente Jesús el 25 de diciembre del año 1 a. de C.?

  Hace poco, leí un artículo de National Geographic, escrito por una supuesta “especialista”, que repetía algunas tonterías, que de tanto se...