miércoles, 14 de febrero de 2018

¿Por qué?







¿Por qué?



¿Por qué tiemblo cuando estoy contigo, si no te tengo miedo?

¿Por qué me falta el aliento a tu lado, si eres mi oxígeno?

¿Por qué muero en tu abrazo, si eres mi vida?

¿Por qué deseo ser tu siervo y, al mismo tiempo, me haces ser más libre?

¿Por qué mi corazón se agita en tu presencia, si eres mi descanso?

¿Por qué me estremezco con tus besos, si eres la fuente de mi calma?

¿Por qué siento que te he conocido toda la vida, aun antes de hallarte, amando la promesa de tu existencia?

Dame, amante tan amada, en tu beso, las respuestas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Nació realmente Jesús el 25 de diciembre del año 1 a. de C.?

  Hace poco, leí un artículo de National Geographic, escrito por una supuesta “especialista”, que repetía algunas tonterías, que de tanto se...